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Los desafíos del retail

Alvaro Larraín

Dynamisa Consultores - Alta Dirección

06 de octubre de 2005

 

Cinco principales elementos parecieran determinar al sector en la actualidad y son estas determinantes las que definen también los cinco desafíos que se imponen hoy en el retail . Abordaremos estas características, sus correspondientes desafíos y orientaciones a seguir.

El sector del retail se ha concentrado y todo indica que este proceso no ha terminado. Los grandes actores siguen anunciando compras o fusiones, todos buscan incursionar en el exterior y las ventas de tiendas, farmacias, mercados y homecenters se han entrecruzado.

Por otro lado, están abiertas atractivas oportunidades que hacen a los especialistas estimar las ventas este año en cerca de US$25 mil millones, lo que de alcanzarse constituiría un verdadero récord histórico.

En tercer lugar, el retail ha integrado a su cadena de valor los servicios financieros como elemento indisociable de la operación. Igualmente el e-commerce crece de modo inimaginable. Se vende todo por Internet y hasta se ha creado un verdadero salón virtual del automóvil.

Por último y probablemente lo más importante, el cliente, que ha ido cambiando sus patrones de consumo, haciéndose cada día más exigente y menos leal, y a quien el crecimiento de la economía y el propio sector han mejorado drásticamente su capacidad de consumir.

En un mercado concentrado y concentrándose más, caben dos opciones: crecer o irse a un nicho diferenciador. Los grandes están creciendo para poder generar economías de escala rentables. Para quienes por tamaño es difícil crecer, los nichos son el desafío y la oportunidad.

Las perspectivas de crecimiento y de desarrollo de nichos son excitantes de verdad, sobre todo en un contexto de reactivación de la economía en general y en particular dada la marcada tendencia al crecimiento del consumo interno.

Al momento de vender es impensable no ofrecer servicios financieros. De ahí las alianzas cruzadas de tarjetas, financieras y bancos en todos los sentidos y direcciones. Nadie va a quedar fuera de esta realidad.

 

En cuanto al e-commerce por Internet, no hay más remedio que invertir. El desafío es dotarse de este canal, de lo contrario quedaremos primero atrás y más tarde fuera. Esto forma parte también de los cambios que el cliente ha experimentado a la hora de consumir.

Y conocer al cliente y anticipar sigue siendo lo esencial. Hoy no es difícil contar con información sobre su comportamiento y evolución: a través del servicio financiero, de un seguimiento de sus hábitos de compra, no faltan las ocasiones y medios de estudiarlo y conocerlo más.

Es básico establecer las reales prioridades del negocio: las que mejoran ingresos, las que optimizan procesos, las que permiten anticipar. Hay incontables operaciones que se realizan en las empresas y que aportan poco o nada a la operación o quitan valor.

Las prioridades hay que darlas a conocer y repetirlas incansablemente al personal. No se pueden conseguir buenas prácticas ni alcanzar los estándares de eficiencia de los líderes sin ordenar el trabajo, planificar, asegurar seguimiento, premiar, sancionar.

Como el recurso humano resulta siendo capital en el retail , el manejo del talento requiere también de talento para ser manejado. No se puede improvisar. De poco sirven productos excelentes, precios competitivos y gran publicidad si fracasamos con el personal.

En un sector tan dinámico es básico anticipar y sin contar con un conjunto reducido pero significativo de indicadores de gestión o indicadores clave es muy difícil asegurar seguimiento y por ende adelantarse a los acontecimientos y no correr detrás.

En suma, la realidad y los desafíos del sector hoy requieren de rigor, pragmatismo y compromiso personal. Las dificultades a remontar son inmensas pero las oportunidades tan atractivas y alcanzables que no tenemos derecho a fallar.