El caso de Lan es un caso de escuela: un negocio altamente exigente en inversión; un know how muy especializado; un mercado tremendamente competitivo y enredado; una estrategia precisa y voluntariosa. Un ejemplo de verdad.
Tres claves parecen explicar el éxito del modelo de negocios aplicado.
Haber concebido la empresa enteramente de nuevo desde fuera hacia dentro, es decir, empezando por los requerimientos del cliente. Éste buscaba calidad de servicio y seguridad. Y Lan le ofreció calidad de servicio y seguridad.
Una visión amplia del negocio que la llevó a comprender que para superar el handicap que representa un mercado de 15 millones de habitantes, que no habría permitido las economías de escala que exigía el modelo, debía mirar también a la región y luego al mundo.