DIARIO
FINANCIERO, Usted qué haría
Informar sobre
un error
3 de octubre
de 2003 |
En el
marco de la discusión del presupuesto para el próximo ejercicio, se me
invitó a participar de las reuniones, pero sólo con derecho a voz
y no a voto. El principal ejecutivo de la compañía, apoyado en informes
de asesores, planteó que es posible incrementarlo fuertemente. Tras
analizar exhaustivamente los supuestos, me di cuenta de que había
un serio error de cálculo. ¿Hasta qué punto me conviene decirlo abiertamente
en la próxima sesión, dejando en mala posición al máximo ejecutivo
de la empresa? ¿Es mejor hablarlo antes directamente con él?
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Alvaro
Larraín
G., socio principal Dynamisa-consultores
Hay dos
principios en juego. Primero, la transparencia. Decir lo que se
cree economiza tiempo y energía, por lo que es necesario señalar
el error. Y lo antes posible si el asunto es serio. Segundo, la
lealtad es condición indispensable de un efectivo trabajo en equipo.
No se puede dejar en mala posición a alguien y menos al máximo
ejecutivo de la empresa. De hacerlo, no sólo se podría perjudicar
a la persona, sino también a la empresa. Peor, el mayor perjudicado
puede ser quien habló. En consecuencia es necesario comentarlo
antes en privado con él. El tacto es requisito de una buena relación
humana y profesional.
El problema
puede presentarse diciendo "he estado revisando varias veces los
cálculos y me pregunto si no existe un error en éstos". Y explicar
sobria y claramente el eventual error. Luego, el tema pasa a ser
responsabilidad del ejecutivo superior.
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Carlos
Ruiz, director general Adecco Región Andina
Debemos
valorar primero si la reunión es definitiva o no para la toma de
dicho presupuesto como algo definitivo. En ambos casos, el invitado
debe actuar educadamente y haciendo uso de su voz, comentando sin
asegurarlo y más bien planteándolo como una duda acerca de uno
de los cálculos. Lo que puede ser molesto es la seguridad en plantearlo.
Sin embargo, presentado como una duda y acertando en el pronóstico,
su posición se verá no sólo reforzada para este caso concreto,
sino a futuro como una persona cuya participación ha demostrado
ser interesante para la compañía. Si calla el problema, a quien
realmente está faltando el respeto es a toda la empresa.
También
se puede esperar hablar en un momento de mayor confidencialidad.
Debemos sopesar algunas variables como el carácter del ejecutivo
que presenta el plan, la cultura organizacional, la antigüedad
de la persona que es invitada a participar, etc.
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