DIARIO FINANCIERO,

USTED QUÉ HARÍA

Años sabáticos

20 de junio de 2003

 

Trabajé por cinco años en una empresa que subió como levadura. Fueron años de bonanza para todos que se terminaron de golpe y porrazo cuando se destaparon las verdaderas razones de ese crecimiento, que llevaron a un proceso penal a los dueños y a varios ejecutivos de la firma. Si bien estoy entre los profesionales que nada tuvieron que ver con esos hechos, encontrar un trabajo no me ha sido fácil, porque -sospecho- mi paso por esa empresa es como una mancha en el currículo. ¿Sería poco ético hacer pasar ese período como años sabáticos?

 

Álvaro Larraín

Socio principal Dynamisa-consultores

No es ético falsear información, más aún cuando se busca sólo el interés personal. Y resulta pueril si se tiene la conciencia tranquila respecto de los hechos que crean el problema. ¿Entonces qué hacer? Primero, no arrancarle a la verdad, sobre todo porque ésta siempre se termina imponiendo, e indicar en el CV que fue una experiencia que enseña la tremenda importancia de la ética en los negocios. Segundo, de ser invitado a una entrevista por una empresa, abordar el tema sin complejos y explicar claramente lo ocurrido. Un entrevistador eficiente sabrá valorar muy positivamente esta actitud de coraje. Y tercero, no darle tampoco importancia al tema, dado que es una de varias etapas dentro de una trayectoria profesional y destacar en el CV los aspectos que puedan ser de interés para la empresa a la que se postula.

Sergio Germain

Director Ejecutivo Panel Consultores

"La verdad severa es amiga verdadera". El tiempo se encarga de demostrar siempre que la mentira tiene piernas cortas y que no se saca nada con ser insincero con uno mismo. Sabemos cuando estamos acomodando sutilmente una situación, de modo tal de no tener que abordar enteramente su verdad. Cuando nos privamos de actuar con la verdad, dejamos de ser libres; de hacernos cargo de una parte de nosotros; de nuestros errores. Si el afectado toma su historia con convicción es factible que encuentre en ella aspectos de mucho valor. Las empresas necesitan líderes confiables y éstos no lo son por no haber tenido fracasos, sino que por saber hacer d elas derrotas cultivos de fortaleza.