RESPONDE:
Alvaro
Larraín, director ejecutivo de Dynamisa
Frente
a una reestructuración conviene recordar que una compañía
líder posee una visión estratégica precisa, formal
y concreta.
Desarrolla
procesos de trabajo coherentes con las orientaciones de la estrategia.
Potencia sistemas de medición para anticipar y rectificar. Y
cuenta con adhesión afectiva, no sólo racional, que permite
priorizar resultados.
La
reestructuración incluye un plan de acción que la regrese
a la posición de liderazgo, un proyecto explicado a todos los
niveles que incorpore al personal para evitar rechazos a priori o resultados
traumáticos.Los jefes esperan eficiencia de sus subordinados
y éstos consideración. Así, la resistencia al cambio
se convierte en búsqueda y apoyo: la gente se sentirá
parte de una nueva y mejorada situación.
Igual
habrá quienes no tengan lugar en el nuevo proyecto.La
recomendación es actuar rápido, informando y dando razones
para evitar rumores o mala interpretación.
Para
fomentar la eficiencia del proyecto es importante definir las reglas
del juego: requerimientos y plan de acción; comunicarlos con
insistencia, generar adhesión y exigir a fondo, sin titubeos.