|
Diario
Financiero
Usted
qué Haría
Tener dos jefes
viernes
19 de marzo de 2004
|
Como
un nuevo modelo de gestión, las decisiones más importantes
de mi compañía son tomadas en conjunto por dos personas.
Eso ha complicado mi tarea porque ambos personajes no siempre comparten
los mismos criterios de exigencia, lo que ha generado más de
un conflicto en la ejecución y serias deficiencias en productividad.
Sin embargo, estos errores se han atribuido al mal desempeño
de quienes detentamos cargos inferiores. ¿Cómo plantear
este problema sin generar asperezas entre ambos jefes?
|
Alvaro
Larraín G., Dynamisa - consultores alta dirección
Llegar a un enfoque convergente, evitando la confrontación
de dos visiones divergentes exige una fuerte dosis de objetividad
y voluntad de mejorar las cosas.
Una vía
es plantear el análisis de razones frente a un caso conflictivo
de ejecución o de baja productividad. Nadie de buena fe podría
oponerse a ello. Ahora bien, ésta es la ocasión ideal
para vislumbrar de forma objetiva el origen de las ineficiencias:
¿los criterios no compartidos de los jefes? ¿el mal
desempeño de los subordinados? ¿ambas cosas? Naturalmente,
ésta no es una receta sin riesgo, pero cuando no hay puente
ni barca, no se cruza el río sin echarse al agua. Esta es una
situación muy frecuente que sólo se resuelve trabajando
de verdad en equipo.
|
Ricardo
León, Downing Teal Chile S.A.
Esto es un dilema creciente en la medida que las organizaciones se
estructuran matricialmente, en que un empleado reporta en línea
directa a la unidad de negocio y en forma funcional a un área
de especialidad. Y también en que para llevar adelante un proyecto,
ambos jefes deben estar de acuerdo.
Si los desacuerdos han afectado la ejecución y productividad
y la responsabilidad está siendo atribuida al desempeño
de los subalternos, éstos debieran individual o colectivamente
plantear a los jefes involucrados su apreciación del origen
de los problemas en forma asertiva y solicitar directrices claras.
De no tener éxito la gestión, lo propio sería
acudir al jefe de ambos, con la serenidad y confianza de que exponer
el problema es en beneficio de la empresa y sus colaboradores. Puede
haber riesgos en exponer los planteamientos, pero éstos son
mayores si la situación se perpetúa.
|