DIARIO FINANCIERO

ESTA PRÁCTICA REVELA HABILIDADES DE LIDERAZGO POCO SÓLIDAS

Acoso laboral: amenaza a la salud de toda la organización

Viernes 5 de marzo de 2004

Sarella Gutiérrez

 

Los ejecutivos no son inmunes al acoso laboral. También conocido como mobbing, se refiere al maltrato moral o psicológico que ejerce una persona sobre otra y que generalmente implica un abuso de poder, caracterizado por cuestionamientos permanentes a opiniones, acciones e incluso a la vida privada.
Sin embargo, los especialistas en recursos humanos aconsejan, por un lado, que quienes se ven afectados por este tipo de situaciones, las transformen en una “oportunidad” para defender la dignidad en el trabajo, asumiendo un papel activo. Y, por otra parte, a quienes –a veces inconscientemente- caen en esta práctica, reformular su estilo de relación con el poder y sus subordinados.
Aunque el código laboral no tiene aún respuestas específicas para este problema, el abogado de la Dirección del Trabajo, José Luis Ugarte, dice que este es un tema más de cultura que jurídico. Pero recuerda que el Código del Trabajo establece que el empleador debe respetar las garantías constitucionales del trabajador como la integridad y el honor.
Sin embargo, hay empresas donde trabajar puede resultar “nocivo para la salud”. Iñaki Piñuel, psicólogo y docente de liderazgo en la Universidad de Alcalá, ha planteado que en estas organizaciones se genera la “toxicidad” de tener que adaptarse a un ritmo y una carga mental cada vez más elevados y al miedo a quedar fuera del mundo laboral. Así, la persona se ve obligada a soportar abusos. Según él, las consecuencias del mobbing son claras: deteriora el clima laboral, las relaciones entre el equipo de trabajo y la confianza en la empresa. Además, disminuye la productividad.

Perfil psicológico

El acoso laboral es un fenómeno obedece al perfil psicológico de los protagonistas, pues hay personas que difícilmente serán acosadas y otras que son más vulnerables. “Es grave si un jefe llega al extremo de tener que hostilizar a la gente para que trabaje.

 

Eso significa que sus habilidades de liderazgo no son sólidas”, sentencia Andrea Soto, senior manager de consulting de Deloitte. El acosador –argumenta Álvaro Larraín de Dynamisa- es una persona insegura, que intenta sobreponerse a sus debilidades proyectando sentimientos como celos y envidia sobre el acosado.
En tanto, Juan Carlos Cubillos, consultor Senior de OCT S.A., opina que el jefe que ejerce acoso “por lo general no es muy consciente de lo que hace y le conviene revisar su estilo de relación”. Aconseja a la víctima plantear con claridad el tema, aunque esté bajo subordinación y sienta afectada su autoestima e idoneidad. Los consultores coinciden en que el mobbing se refuerza en un mercado laboral vulnerable y cada vez más dinámico, exigente y competitivo.

Papel activo

Sin embargo, los ejecutivos están preparados para enfrentar con propiedad un episodio de esta naturaleza, dada su formación y las competencias que han desarrollado. Así lo cree Larraín, para quien “estas situaciones se deben convertir en una oportunidad para defender la dignidad del trabajo, adoptando un papel activo, porque las personas toman una actitud pasiva. La clave no es ir a la confrontación, sino razonar”, sostiene. Andrea Soto sugiere solicitar apoyo a un superior o a Recursos Humanos.
Para un entorno laboral libre de violencia psicológica, los directivos y mandos intermedios deben prepararse en liderazgo, resolución de conflictos, comunicación, habilidades sociales y prevención del estrés.