Diario Financiero,

Usted qué Haría

Empresa familiar

Viernes 20 de febrero

Acabo de asumir una gerencia de una empresa familiar y he intentado modernizar sus estructuras y procesos. Sin embargo, he chocado con las ideas de funcionarios de diferentes sectores que se niegan a aceptar cambios y prefieren mantener el statu quo, pese a que tal actitud resta competitividad a la empresa. La actuación del directorio en este punto ha sido ambigua, lo que me hace dudar de su total apoyo a mis decisiones. ¿Debo forzar los cambios a sabiendas de que tal actitud me puede hacer muy impopular o plegarme a la tendencia conservadora?

Carolina Hörmann,

Head country de DBM Chile


Mire la empresa como un todo, donde existen dos fuerzas: el deseo de cambiar y la natural inercia y temor de hacerlo. No ceda en el esfuerzo de seguir impulsando los cambios requeridos y que motivaron su contratación, pero a un ritmo y en un lenguaje que la empresa sea capaz de tolerar y aceptar. Dedique un tiempo a entender las resistencias y sus motivaciones y destine energía y recursos a identificar a los aliados de las transformaciones y a fortalecer los equipos de trabajo. Una gestión protagónica y solitaria será el blanco perfecto para las críticas y el argumento de batalla ideal para quienes nunca logran aceptar que vivimos en un mundo de negocios en que lo único constante es el cambio.

 

Álvaro Larraín G.,

Dynamisa-Consultores alta dirección

Se debe preparar el cambio, anticipándose a las nuevas circunstancias. “Plegarse a la tendencia conservadora” es renunciar a la esencia de la función de un alto ejecutivo. Como en toda empresa siempre habrá resistencia al cambio, se impone ejercer el liderazgo. ¿Cómo? Definir una estrategia clara y fundamentada, transformarla en planes de acción precisos en sus contenidos, plazos, medios y responsables y dotarse de un sistema de seguimiento eficaz. También desplegar infinita paciencia y talento para informar, convencer, tranquilizar, asegurar, seducir, apoyar con firmeza sin dureza y mostrar resultados a directores y funcionarios. Hay que ser político, inteligente emocional, creativo y perseverante.