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Universidades Privadas,

Diario Financiero

Las cinco consideraciones más relevantes
Lo que se debe evaluar para elegir dónde forjar un futuro

 
Para miles de jóvenes es época de decidir su futuro profesional, para lo cual la guía y apoyo de los padres es clave. Se trata de una difícil decisión no sólo por el interés que dicta la vocación, sino también porque la oferta de casas de estudios superiores es amplia por matricularse. Estas alternativas académicas obedecen a la consolidación del sistema de universidades privadas en el país ¿En qué fijarse para elegir? Las siguientes son algunas de las consideraciones más relevantes que se deben evaluar:
1-Planilla docente
Lo primero es saber quiénes dictarán las clases: más que nombres de profesores, interesa conocer su trayectoria académica y competencias, lo cual incluye su nivel de formación (magíster, doctorados y especializaciones). Se puede chequear con generaciones anteriores si los docentes que aparecen en el listado hacen efectivamente las clases, y de lo contrario, dilucidar quiénes las dictan. Junto a ello estar al tanto sobre qué posibilidad tienen los alumnos de encontrarse con sus profesores fuera de la sala: si tienen jornada completa o parcial y cuál es su disponibilidad horaria. “Un joven de 18 años necesita docentes en el sentido profundo de la palabra, no meramente instructores” afirma Pilar Armanet, jefa de la División de Educación Superior del Ministerio de Educación (Mineduc).
“Es un hecho que en el mercado laboral lo que mayor incidencia tiene en la imagen de un plantel es la fama que se van ganando sus egresados, lo que va necesariamente de la mano con el trabajo académico que cada facultad o institución esté realizando y que se refleja en la opinión del mundo docente”, señala Álvaro Larraín, director de Dynamisa- consultores de alta dirección.
2-Infraestructura
Otro factor omnipresente es la infraestructura ya que indica compromiso y solidez. ¿Cómo se ve esto? Realizando un cálculo de los metros cuadrados dividido por alumnos, que permita establecer la densidad y cómo está distribuida en la entidad en la cual se optará.
También es fundamental poner acento, en el caso de aquellas carreras que necesiten laboratorios, si realmente los tienen, si poseen biblioteca y los años o la actualización de sus libros, si hay computadores y si éstos tienen acceso a Internet.
3-Información
“Creo que para que cualquier mercado funcione adecuadamente se debe tener acceso a la información. Las personas toman decisiones sobre la base de los datos que poseen”, afirma Eduardo Jara Amigo, socio de Panel consultores S.A.
Por lo tanto la recomendación es no solamente prestar atención a lo que se ve, escucha o lee en la publicidad de cada institución. En el mejor de los casos debe ser vista como una “invitación” a conocerla, pero consultar directamente algunas características. Por ejemplo, qué ha pasado con la mayoría de los egresados, qué convenios para financiamiento o perfeccionamiento se tienen, entre otros.
4-Marca
Al igual que la información, una marca fuerte asegura calidad frente a los que ven al alumno desde fuera. “Es señal de que la universidad ha hecho bien su trabajo”, señala Andrés Montero, director de Intertrust, que realiza asesorías corporativas. Pero a veces se aplica el refrán “ dormirse en los laureles”, ya que la excelencia no se alcanza solamente por sumar años de funcionamiento. Está más relacionada con la rigurosidad, prestigio y el aporte que se está entregando para lograr una mejor educación. En otras palabras, construir marca es un trabajo constante cuyo pilar es el mejoramiento de los profesores, las técnicas en la enseñanza y cómo éstas se entregan a los alumnos.
5-Prestigio de los alumnos
El alma de una universidad son sus alumnos. Poco a poco las universidades privadas también están en la línea de llevar a cabo procesos de selección exigentes y metódicos. Así los alumnos contribuyen a enriquecer las clases y generar una dinámica de mayor exigencia académica, algo deseable para quienes aceptan el desafío de seguir una carrera seriamente.