Liviana,
breve y barata son las características de la asesoría
que actualmente prefieren las empresas. El coaching, tal como lo indica
su nombre en inglés, es el entrenamiento que recibe un ejecutivo
a cargo de un grupo de personas y que debe desarrollar ciertas habilidades,
ya no tanto en el plano cognitivo, como en el emocional. Se trata
de ejecutivos que ocupan cargos importantes en las compañías
y que deben saber manejar situaciones conflictivas como el enfrentarse
a nuevas responsabilidades –nuevos cargos-, adaptarse a una
nueva cultura de la empresa -por fusiones o alianzas-, y mejorar las
relaciones interpersonales.
La consultora Dynamisa ha desarrollado una técnica de coaching
más liviana y breve que permite distinguir en corto plazo si
los profesionales están capacitados para cargos que exigen
liderazgo y en ese caso, cuáles son las dificultades que deben
superar y las habilidades que deben fortalecer. Para el gerente general
de Plastic Omniun, Cyrille Ragozin, la posibilidad de tener una visión
externa de lo que estaba ocurriendo en su empresa fue fundamental.
“Queríamos saber si el ejecutivo estaba capacitado para
el puesto que ocupaba en la empresa o si teníamos que cambiarlo.
Para esto, necesitábamos una opinión externa que nos
dijera si era conveniente conservarlo y en ese caso, cómo debíamos
hacerlo ”, asegura.
Cuando
el caso lo amerita, se desarrolla una técnica de apoyo grupal,
que contiene más sesiones y está basada en una propuesta
inicial. Una vez terminada la asesoría, la propia compañía
debe aplicar lo propuesto.