DIARIO
FINANCIERO,
USTED
QUÉ HARÍA
Irritantes
Manias
12
de diciembre de 2003 |
Uno
de nuestros gerentes presenta irritantes y molestas manías obesivas.
Sin embargo, es una persona muy preparada y ha realizado un valioso
aporte a la compañía. No hemos abordado el tema directamente
con él, porque puede sentirse amenazado sobre su continuidad
en el cargo, pero tampoco estamos dispuestos a tolerar sus excesos ¿Qué
podemos hacer para no herir su susceptibilidad y resolver el problema?
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Álvaro
Larraín G.,
Director
de Dynamisa- consultores de alta dirección
La
transparencia en las relaciones profesionales es condición sine
qua non de eficiencia.
El
superior jerárquico debe explicarle al gerente la cuestión
de modo directo, sobrio y fundamentado y solicitarle un cambio drástico
de actitud.
El
ejecutivo no debe sentirse amenazado, porque toda persona tiene derecho
a mejorar. No se va a herir su susceptibilidad si lo que se dice corresponde
a la realidad. Ayudar a los subordinados es una responsabilidad indelegable
de la jerarquía. Es frecuente escuchar cuando la situación
ya ha hecho crisis ¿y por qué no me lo dijeron antes?
De reaccionar favorablemente el ejecutivo, existen varias técnicas
de apoyo como el coaching que, bien manejadas, son muy útiles.
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Alejandra Aranda,
Socia gestora de Humanitas Executive
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Lo
ideal es comunicárselo directamente, en un ambiente de confianza
pero asertivo, usando como mensajero a un gerente de alto nivel de la
organización, respetable y creíble, en su línea
directa de reporte.
No
se debe esconder o atenuar información. Que la conversación
sea vista como una oportunidad de aprendizaje y de conocimiento para
que tomar una mayor conciencia de debilidades o rasgos negativos.
El
ejecutivo debe identificarlas, saber cómo trabajarlas y qué
situaciones las provocan. También es positivo identificar sus
competencias -sobre todo las compatibles con los objetivos de la empresa-,
fijarle objetivos para que aborde sus debilidades y proveerlo luego
de retroalimentación y dirección.
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