LA SEGUNDA

"El Principal problema de los ejecutivos chilenos es que buscan resolver el día a día en vez de anticiparse"

23 de abril de 2003

Rodrigo Cuadra

 

 

Imbuirse en la gestión de las empresas y mejorar en la práctica su competitividad, es el objetivo de Dynamisa. Si bien la consultora nació hace ya cuatro años, hoy esta compañía -donde el principal socio es Alvaro Larraín- quiere ingresar as las grandes ligas. Eso sí que manteniendo un solo enfoque: asesorar el managment.

Como lo dice su dueño, "queremos buscar resultados en las empresas, saber cuáles son sus problemas, hacia dónde quieren ir y llegar a identificar la real competencia".

A juicio de Larraín -quien trabajó muchos años en el sector automotor en exterior y en Chile- la idea es plantearles a los clientes una metodología de trabajo de acuerdo a estándares internacionales, que incorporan, entre otras cosas, plan de negocios, perfil comercial y qué mercado se pretende atacar. "Hay una tendencia a profesionalizar a las empresas, y para eso se necesita que altos ejecutivos e incluso, sus dueños, sepan hacia dónde quiere ir".

Y es que hoy -dice Larraín- a nadie se le pasa por la mente que en el management hay que respetar una serie de criterios, tal como sucede en los procesos industriales. "La gente cree que las empresas se manejan porque tienen un buen gerente y uno de los problemas es la dificultad que tienen los ejecutivos para aplicar estándares casi científicos de administración de empresas".

En ese sentido, Larraín advierte que "el principal problema de los ejecutivos chilenos es que buscan resolver el día a día en vez de anticipar los problemas. Y eso no es bueno, porque vienes corriendo detrás de los hechos y lo importante es anticiparse. Es como el box, saber por dónde te mandarán el golpe".

Uno de los factores que ayudarán a solucionar este dilema, sostiene, son los acuerdos comerciales.

 

Las estrategias para adelantarse

¿Y cuál es la estrategia para anticiparse? "Muy simple -dice-. Primero saber lo que uno quiere hacer y si uno sabe, concentra sus energías en áreas de trabajo, y a los golpes que están fuera no les haces caso. Segundo, si sabemos lo que queremos, hay que dotarlo de recursos en forma eficiente que nos permita trabajar. Y tercero, tener un sistema de medición o de indicadores que permiten comprender si la empresa está cumpliendo con los objetivos".

En ese escenario, el ejecutivo afirma que uno de los factores que permitirá mejorar el nivel de los ejecutivos son los tratados de libre comercio. "Esto obligará a competir con empresas competitivas, sumamente eficientes y desarrolladas. Entonces, no se podrá trabajar a la chilena. Se acabó la mediocridad, como me decía un cliente. Ahora el anticipo tiene que ser al día".